Son grasas vegetales parcialmente hidrogenadas que se usan con frecuencia en el mundo de la alimentación.      Las grasas mejoran el aspecto y el sabor de la comida y hacen que dure mas      Los consumidores tienen muchas razones para no comérselas: modifican la proporción de lipoproteínas en la sangre de manera desfavorable, es decir, aumentan el colesterol malo; suben los triglicéridos, fomentan las inflamaciones y trastornan el endotelio arterial. En resumen, son una bomba de relojería que abona el terreno para la aparición de las enfermedades cardiovasculares.   Hoy en día es fácil ver a chavales muy jóvenes que llevan una muy mala alimentación y con un aspecto exterior saludable, lo que nos hace pensar que están sanos, pero a menudo tienen el corazón y las arterias como si fuesen ancianos.     Su erradicación, no acaba de producirse. ¿Por qué? Porque, entre otras cosas, además de tener buen sabor, cuestan poco y duran mucho; es decir, prolongan la vida útil de un buen número de productos y eso, para la industria, es sinónimo de beneficio.   Un restaurante que decide no contar con estas grasas en sus menús se arriesga a un rechazo por parte de algunos clientes desinformados, pero obtiene la satisfacción de las personas que son conscientes del valor de su salud, además de que una vez acostumbrados a comer con menos grasa y sal, se descubren los sabores reales de los alimentos y a corto plazo nos acaban gustando mas.     Las encontramos de forma natural, en pequeñas cantidades en carnes y lácteos enteros como consecuencia de la acción microbiana en los estómagos de vacas y ovejas, pero las realmente preocupantes son las que proceden de la manipulación industrial.     El consumidor se encuentra con estas peligrosas sustancias en las comidas rápidas fritas, en la bollería industrial -pasteles, galletas, magdalenas, empanadas, los aperitivos empaquetados, las margarinas y los panes envasados. Es decir, que se 'disfrazan' de los típicos alimentos fáciles y apetecibles para muchos, muy especialmente para niños y adolescentes.    También las encontramos principalmente en los alimentos precocinados     Saturadas:     Laúrico, mirístico, palmítico y esteárico. Consumidos en exceso tienden a elevar los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.     Alimentos ricos en grasas saturadas: carnes grasas, embutidos, patés, manteca, tocino, leche entera y sus derivados, grasas lácteas (nata y mantequilla). También se hallan en los aceites de coco y palma, muy empleados en bollería industrial, repostería, pastelería y snacks. Estas grasas, y estos alimentos, han de consumirse con gran moderación.     Monoinsaturados:     El más representativo es el oleico, característico del aceite de oliva, las aceitunas y el aguacate. Su consumo en cantidad suficiente protege el sistema cardiovascular: contribuye a reducir el mal colesterol (LDL) y a aumentar el bueno (HDL). De consumo recomendable.     Poliinsaturados:     Omega-6 (linoléico, abundante en los aceites vegetales de semillas) y omega-3 (alfa linolénico, en el aceite de soja; EPA o Eicosapentaenoico y DHA o Docosahexaenoico, en la grasa del pescado azul). Su consumo es muy recomendable.     Los omega-6 de los aceites de semillas (girasol, maíz y soja), las margarinas vegetales y los frutos secos disminuyen los niveles de colesterol total y LDL, el malo, aunque hacen descender ligeramente el HDL, el bueno. Los omega-3, característicos del pescado azul (atún, sardinas, trucha, salmón), no producen un efecto apreciable sobre el colesterol pero a partir de ellos se forman eicosanoides, que promueven la vasodilatación y disminución de la agregación plaquetaria, con lo que beneficia la salud cardiovascular al reducir la trombogénesis o formación de trombos o coágulos.          Para unas frituras saludables y sabrosas Utilizar preferentemente aceite de oliva o de girasol oleico. Calentar el aceite a fuego moderado. No dejar humear el aceite. El punto de humo indica que se ha llegado a la temperatura crítica y es fácil que se formen compuestos no deseados y, a la larga, tóxicos. Filtrar el aceite justo después de su uso para eliminar los restos  del alimento que han quedado disueltos. No reutilizar el aceite en más de 5 frituras, y sólo si ésta se ha hecho bien; lo recomendable, en cualquier caso, es no reutilizarlo más de tres veces.     Si la fritura se hace correctamente, el aceite de oliva penetra poco en los alimentos, por lo que el valor energético total no aumenta tanto. Si se fríe con aceites de semillas (girasol, maíz, soja), se impregna más el alimento, lo que lo convierte en más calórico.   Sodio. Sal no es sinónimo de sodio, aunque el 40% de la sal es sodio (5 gramos de sal equivalen a 2 g de sodio). El fabricante no tiene la obligación legal de informar sobre este componente en la etiqueta nutricional, pero sería interesante que apareciera. Asimismo, para comprobar el contenido en sal/sodio de un producto es importante fijarse en la referencia y en la medida, y traducirlo siempre a gramos de sal. Para transformar la cantidad de sodio en su equivalente de sal hay que multiplicarlo por 2,5. Un alimento tiene un alto contenido en sodio si supera los 1,2 gramos de sal por ración de consumo (equivale a 0,480 g de sodio). Según el nuevo reglamento sobre declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, sólo es 'bajo en sal' un producto si no contiene más de 0,12 g de sodio por 100 g o por 100 ml.   Grasas 'trans'. Para reducir al máximo la ingesta de grasas 'trans' en una dieta equilibrada conviene prescindir de todos aquellos productos elaborados que incluyan entre sus ingredientes aceites o grasas vegetales parcialmente hidrogenados. Para que el consumida conozca realmente lo que está consumiendo, sería conveniente que en el etiquetado nutricional de todos los alimentos se reflejara el perfil de grasas del producto: grasas totales, saturadas, monoinsaturadas, poliinsaturadas y parcialmente hidrogenadas (o grasas 'trans').
¿Que son las grasas “trans”? ¿Por que nos resultan tan apetecibles  las grasas? ¿Por que son malas las grasas “trans”? ¿Por que no es tan facil erradicarlas? ¿Donde las encontramos?  ¿Cómo distinguir las grasas/ácidos alimentarios?                Algún consejillo               Conviene saber
Las grasas “trans”
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